Reseña: Inventos infernales – Phillip Reeve

¡Hola lectores! La reseña de hoy es sobre un libro que tenía muchas ganas de leer y que ni bien legó a Uruguay lo tuve que comprar. Se trata de Inventos infernales, de Phillip Reeve, la tercera entrega de la saga Máquinas mortales.

Sinopsis: “La hija de Tom y Hester, Wren, anhela huir de la monotonía de Anchorage. Está sedienta de aventura. Cuando un pirata submarino peligrosamente encantador le ofrece una oportunidad para escapar, Wren no lo duda ni un instante. Pero el pirata quiere algo a cambio: Wren debe robar el misterioso Libro de Hojalata, y hacerlo acarreará consecuencias que podrían destruir la paz…”

ESTA RESEÑA CONTIENE SPOILERS DE LOS TRES PRIMEROS LIBROS DE LA SAGA, ASÍ QUE ESTÁN ADVERTIDOS.
Para los que no conozcan la saga, los voy a poner un poco en contexto. Máquinas mortales nos sitúa en un futuro muy lejano, en el que tras la famosa Guerra de los Sesenta Minutos, el mundo quedó devastado y las ciudades tuvieron que ponerse en movimiento. Literalmente se pusieron en movimiento, convirtiéndose en ciudades rodantes que deambulan por la Tierra devorándose unas a otras en busca de recursos. Pueden leer mi reseña del primer libro acá y del segundo libro acá.

El segundo libro de la saga, El oro del depredador, no me había gustado tanto como Máquinas mortales, ya que me resultó bastante flojo y más bien como un preámbulo de lo que podía ocurrir en el siguiente libro. No me pareció que tuviera un buen hilo conductor, una trama fuerte que guiara toda la historia. En efecto, los hechos de El oro del depredador son una introducción para los acontecimientos que se desarrollan en este libro, una excusa para poner a los personajes en determinadas posiciones para la historia que el autor quería contar a partir de Inventos infernales.

Así es que ahora Tom y Hester viven en Anchorage-in-Vineland, como llamaron al lugar donde fue a parar Anchorage tras deambular por el océano hacia las tierras verdes. Tienen una hija de dieciséis años llamada Wren, que está aburrida de la monotonía de la vida y ansía tener aventuras como las que vivieron sus padres tantos años atrás. Además, tiene cierto resentimiento con su madre, con quien no logra congeniar. Si bien el libro está narrado desde el punto de vista de varios personajes, Wren fue la protagonista indiscutible de esta novela. Es un personaje que al principio me cayó bastante mal, me pareció una adolescente egoísta y superficial que lo único que sabía hacer era pensar en lo fea que era su madre. Pero a lo largo de la historia el personaje claramente va evolucionando y madurando, y al final terminó cayéndome bastante bien.

Por otro lado tenemos a Tom, que después de dieciséis años sigue siendo el mismo pelotudo de siempre. No sé, no logro hacer que me caiga bien. O sea empezó siendo el protagonista de la historia (en Máquinas mortales) pero su personaje es tan plano e insípido que sin ningún esfuerzo terminó siendo opacado por Hester y Wren. No digo que esté mal, a lo mejor esa fue la idea del autor, pero me llama la atención que el personaje que se suponía que iba a ser el protagonista terminó relegado a un segundo plano porque no es lo suficientemente profundo o complejo.

También volvemos a encontrarnos con personajes que conocimos en los libros anteriores, y algunos nuevos. Hasta la mitad del libro tenemos noticias de Freya y Cal, cuya relación estuvo mucho tiempo estancada y ahora por determinados acontecimientos logra desarrollarse y terminar de la mejor forma (incluso ellos, que son secundarios, son más complejos y entrañables que Tom). Volvemos a ver al profesor Pennyroyal, ahora como el alcalde de Brighton y casado con Boo-boo, una mujer que a pesar de sus defectos supo ganarse mi cariño. También nos reencontramos con la stalker Fang, quien se convierte en el villano principal no solo de nuestros protagonistas sino de toda la humanidad. ¡Y también volvemos a ver a Shrike! El stalker que “crió” a Hester y que ella misma creyó haber asesinado en Máquinas mortales, es reconstruido y mejorado por la doctora Enone Zero, un personaje nuevo que me gustó mucho y cuya parte en la historia sé que no ha terminado. Fishcake es otro personaje nuevo y que a lo largo de todo el libro me generó una enorme variedad de sensaciones. Desde enojo y desprecio hasta compasión y pena. Es un personaje que toma malas decisiones todo el tiempo, pero por otro lado sus motivaciones son entendibles y uno termina sintiendo una mezcla de odio y lástima por él. Por último tengo que nombrar a Theo, un ex aviador de la Tormenta Verde que terminó como esclavo de Pennyroyal y que termina siendo el interés amoroso de Wren, aunque esto no se desarrolla prácticamente nada en este libro. ¿Era necesario? No lo sé. ¿Emparejamiento forzado? Probablemente, pero bueno, el chico me cae bien, por ahora.

Tenía que dejar para el final a mi personaje favorito porque es demasiado lo que tengo para decir sobre ella. Hester Shaw tiene una evolución gigantesca en este libro, algo que ya había empezado a gestarse en el libro anterior, cuando descubre que su padre era el mismísimo Taddeus Valentine, el hombre que asesinó a su madre y le deformó a ella el rostro con su propia espada. Este descubrimiento, si bien era algo que ella en su interior ya intuía, la hizo cambiar enormemente. Y ya pudimos ver parte de ese cambio en El oro del depredador, cuando Hester regresa a Anchorage para salvar la ciudad de los cazadores de Arkangel y acaba con ellos prácticamente sola. Poco a poco se vuelve una persona hostil y amenazadora, que no titubea en asesinar con tal de proteger a sus seres queridos. Y lo que más me llamó la atención es que para Hester Shaw, seres queridos significa única y exclusivamente Tom Natsworthy. Sus sentimientos hacia Wren son bastante con
fusos y cambiantes, creo que sería capaz de sacrificar a su propia hija para salvar a Tom. Incluso en varias oportunidades desearía que Wren no hubiera nacido. Así que este personaje tiene una evolución muy grande pero hacia “el lado oscuro”, algo que no me esperaba y que me encantó, porque no es algo que ocurra muy frecuentemente. Hester se convierte en una asesina despiadada, no le tiembla la mano al apretar el gatillo y no le importa dejar morir gente inocente con tal de proteger a Tom. Definitivamente ella es mi personaje favorito de la saga y, después del final alucinante que tuvo este libro, muero por ver qué ocurre en el último.

Los cuatro libros de la saga

Dejando un poco de lado a los personajes, quiero detenerme en la ambientación de la novela, que como ya he dicho anteriormente me parece fascinante. El worldbuilding de toda la saga es genial, muy original y rico en detalles. En el primer libro no tuvimos una visión demasiado grande del mundo, apenas Londres, unas cuantas ciudades-tracción insignificantes, Puertoaéreo, y Batmunkh Gompa, una de las principales ciudades antitraccionistas. En El oro del depredador conocemos nuevas ciudades con características propias, como Anchorage y Arkangel, y si bien no se visitan en el libro, conocemos algunos datos sobre la Antártida, las ciudades zigurat de Nuevo Maya, entre otras. Y ahora, en Inventos infernales, el panorama se amplía todavía más y conocemos un poco del Continente Muerto, la zona fértil donde se estableció Anchorage, conocemos un poco más de Batmunkh Gompa, recorremos Grimsby, el hogar de los muchachos perdidos, descubrimos Brighton, la ciudad-barco con su Nube 9 aérea, y nuevamente conocemos, a través del relato de los personajes, otros lugares como las ciudades antitraccionistas africanas. Estoy seguro de que en el último libro se va a ampliar todavía más el worldbuilding y estoy ansioso por conocer más, porque realmente me parece brillante y súper original.

En resumen, Inventos infernales es una novela que logra levantar la saga después de lo flojo que resultó El oro del depredador. Una historia que si bien es bastante predecible tiene muchos giros argumentales que sorprenden al lector y lo impulsan a seguir leyendo. Atrapa desde el primer momento y resulta muy sencillo de leer. Si, como yo, amaron Máquinas mortales pero se decepcionaron al leer El oro del depredador, les recomiendo darle una oportunidad a Inventos infernales para que vuelvan a enamorarse de la saga.

5 comentarios en “Reseña: Inventos infernales – Phillip Reeve”

  1. Hola! Creo que leería esta libro exclusivamente por Hester. Tom sigue siendo un pelotudo? WHYYYYLa verdad, creo que desistí con la saga. Al menos me entero de cómo sigue a través de tus reseñas jajaja.Un besito!

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  2. Santi, me alegro que te haya gustado y haya levantado tu imagen de la saga. Aún no he leído Máquinas Mortales, pero si lo hago es sin duda por tu entusiasmo por él. Muchas gracias por la reseña y recomendación. Besotes ♥

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