Reseña: Zapatos italianos – Henning Mankell


¡Hola lectores! La reseña de hoy es sobre un libro que sinceramente no esperaba leer. Llegó a mis manos porque una compañera de trabajo sabe que amo leer y como se lo compró y le pareció muy interesante decidió prestármelo para ver qué me parecía a mí. Admito que al principio estaba un poco reacio a leerlo porque tenía mil lecturas pendientes y no quería atrasarme más, pero decidí darle prioridad para terminarlo cuanto antes y seguir con los que tenía pendientes.

Ahora agradezco haberlo hecho, porque me encantó y sin dudas es un libro que si no me lo hubieran prestado nunca lo habría leído porque no es el tipo de lectura a la que estoy habituado.

Sinopsis: “Fredrik Welin, médico retirado, vive solo y alejado del mundo en una isla junto a la costa sueca; pero su reclusión voluntaria se ve perturbada un día por la llegada de un antiguo amor al que abandonó en el pasado. Se trata de Harriet, quien, gravemente enferma, ha venido a pedirle que cumpla una antigua promesa de juventud: llevarla a una laguna del norte del país. Con su presencia, Harriet saca a Fredrik de la apatía en que éste vive sumido y es el detonante para que él se decida a saldar viejas cuentas con su pasado. Entre otras, el terrible secreto que lo alejó de la profesión y por el que decidió huir del mundo, o el conocimiento de Louise, la hija que Harriet tuvo de él y cuya existencia le había ocultado. Los vínculos que se establecen entre padre e hija mientras cuidan de Harriet durante su lento y doloroso final ayudarán a Fredrik, al tiempo que expía su propia culpa, a recuperar la capacidad de vivir sin esconderse de la realidad.”

Cuando mi compañera de trabajo me dio el libro y le pregunté de qué trataba, su respuesta fue: “es sobre un médico retirado que vive solo en una isla, todos los días hace un agujero en el hielo para bañarse en el agua helada, y un día mientras está haciendo eso aparece de la nada una exnovia de su juventud, ahora anciana, caminando con andador por el hielo”. Aunque en mi mente lo único que veía era la montaña de libros que tenía pendientes, reconozco que ese simple resumen captó poderosamente mi atención.

“Esta mañana, cuando me desperté en las tinieblas propias del mes de diciembre, me pareció oír el canto del hielo”

Como bien dice la sinopsis, y el resumen de mi compañera, al empezar este libro nos encontramos con un protagonista bastante excéntrico, un hombre ermitaño que eligió mudarse a una isla al norte de Suecia por razones que desconocemos, y que cada día lleva a cabo su ritual de hacer un agujero en el hielo y luego meterse al agua helada durante unos minutos. La única compañía que tiene en la isla son su perro y su gato, y Jansson, un cartero hipocondríaco que lo visita una vez a la semana para llevarle la poca correspondencia que recibe en su exilio.

Henning Mankell

“Éramos dos ancianos que, en una mañana de enero, se disponían a compartir un café con dulces. Entre los miles de cafés que se toman al día en este país, uno era el nuestro. Me preguntaba si las circunstancias de los demás eran tan extrañas como las que concurrían en mi cocina”

La primera mitad del libro, a mi parecer, es la mejor, por lejos. Mankell nos presenta a este anciano ermitaño y testarudo, aislado del mundo exterior, y nos sumerje en su rutina solitaria para mostrarnos cómo vive. Me encantaron las conversaciones escuetas del protagonista con el cartero, Jansson insistiendo con sus posibles enfermedades y Fredrik tomándole el pelo e intentando deshacerse de él. Luego la inesperada llegada de Harriet y la reacción del protagonista ante la inexplicable aparición de la mujer a la que abandonó tantos años atrás. Esos primeros diálogos entre ellos son geniales, recelosos y con toques de humor sarcástico.

“Le abrí la puerta. Antes de que se hubiese acostado, ya la había vuelto a cerrar. Sentí un repentino deseo de echar la llave y arrojarla lejos. Hasta que, un día, Harriet se hubiese convertido en parte de mi hormiguero”

La llegada de Harriet pone de cabeza la existencia de Fredrik Welin. El hombre, que ya daba por sentado que el resto de sus días serían exactamente iguales, se ve repentinamente confrontado por eventos del pasado, descubre secretos que cambian su perspectiva sobre la vida, y nace en él la necesidad de expiación, de ser perdonado por el error fatal que lo llevó a aislarse en esa isla remota.

“‒Yo no he tenido frío en toda mi vida. He buscado el calor en los desiertos y en los países tropicales. Pero siempre he llevado dentro de mí un pequeño témpano de hielo. La gente siempre arrastra algo. Dolor unos, desasosiego otros. Yo arrastro un témpano. Tú ese hormiguero que tienes en la sala de estar de tu vieja casa de pescadores”

La segunda mitad del libro es más compleja. El protagonista sale de la isla, viaja a diferentes lugares con Harriet, conoce a su hija Louise, una mujer resuelta e independiente que constituye todo un enigma para él… Hasta ahí me gustó bastante la novela. Luego Fredrik se aparta un poco de estos personajes y hace otro viaje, esta vez para saldar cuentas con su pasado y buscar perdón por el error que cambió su vida, pero esa parte no me gustó en absoluto. Sí fue interesante conocer qué fue lo que marcó tanto al personaje como para que decidiera aislarse del mundo en u
na isla helada, pero todo lo que ocurrió en esa parte de la historia me pareció que estaba de relleno. Bajó bastante la tensión y al final quedó un poco fuera de lugar, así que no me gustó tanto como el principio.

“Hay una clase especial de belleza que solo se advierte en los rostros de mujeres de edad muy avanzada. En su cara surcada de arrugas se ven todas las señales y los recuerdos de la vida pasada. Mujeres ancianas, cuyos cuerpos ya reclama la tierra”

En general, Zapatos italianos es un libro sobre la muerte. A lo largo de toda la novela el protagonista se enfrenta en repetidas ocasiones a la muerte y experimenta cada una de forma diferente. Así, poco a poco va cambiando su percepción sobre la muerte y, al mismo tiempo sobre la vida. Si bien creía que su existencia ya estaba condenada, la llegada de Harriet le da una bofetada de realidad y le muestra que el mundo siguió su curso durante su exilio, y que ya es hora de regresar a la vida.

Botas de lluvia suecas es la continuación
de esta novela.

“Están por todas partes, pero nadie los ve, porque son viejos. Vivimos en una época en que la gente tiene mayor debe ser transparente como el vidrio. Simplemente, no debemos notar que existen. También tú te volverás transparente. Mi madre ya lo es”

Si bien tiene una continuación, llamada Botas de lluvia suecas, no sé si me gustaría leerla. Este libro puede leerse como autoconclusivo, y tengo miedo de que al leer la segunda parte se arruine la magia del primero. Además, lo que leí en la sinopsis no me llamó demasiado la atención.

“Ya no tiene sentido seguir dándole vueltas a lo mismo. De nuestras vidas se hizo lo que se hizo. Pronto habré muerto. Tú vivirás un tiempo aún. Después, también desaparecerás. Y entonces se borrarán las huellas. La luz centellea un instante entre dos oscuridades inmensas”

En resumen, Zapatos italianos es una novela muy íntima y profunda, llena de reflexiones sobre la culpa, la soledad, la muerte, el amor, el perdón y las segundas oportunidades. Con personajes entrañables y únicos, Mankell entreteje una bella historia dramática pero con la dosis justa de humor y ternura, una historia difícil de olvidar y con frases que calan hondo en el lector. Una novela totalmente recomendable y sin desperdicio. 

1 comentario en “Reseña: Zapatos italianos – Henning Mankell”

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